¿Es posible disfrutar de nuestro matrimonio?
Sí es posible.
¿Es posible reconstruir un matrimonio en ruinas?
Sí es posible.
¿Qué se necesita?
Un corazón listo para servir, honrar, respetar y ofrecer seguridad a nuestra pareja.
La experiencia me ha enseñado que ese “amor intoxicante” que nos inyecta vida y energía, que nos hace sentir mariposas en el estómago por la emoción, puede llegar a convertirse en un “amor tóxico” que nos enferma. Poco a poco, sin darnos cuenta, el silencio, el orgullo, el trato áspero, el egoísmo y los pequeños detalles de la rutina envenenan nuestra relación.
Pero hay esperanza …
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