El Grinch tiene el corazón tres veces más pequeño que el resto de los habitantes de Villaquién. P or eso tratará de impedir que llegue la Navidad robando todos los regalos y adornos... Pero no se saldrá con la suya y, además, aprenderá una lección que le cambiará para siempre.
«¡El Grinch odiaba la Navidad!
¡Toda la temporada!
No me preguntéis por qué.
No había razón justificada.
Tal vez tuviera un tornillo mal ajustado.
Tal vez llevara un zapato demasiado apretado.
Aunque yo creo que el verdadero motivo
es que tenía el corazón dos tallas encogido.»
El Dr. …
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