En Desvelos de verano prevalece una atmósfera común: la del calor, la del verano; un entorno que, en el contexto de historias de pueblo o ciudades chicas, combina lo abierto con lo opresivo, el aire libre con el encierro (encierro incluso al aire libre). Martín Kohan deja de lado nuevamente la irreverencia de la que es capaz su literatura y, en un arte del manejo de la economía, esboza cada última línea dejándonos el pulso acelerado y con hambre de más.
En los cuentos que integran este volumen prevalece una atmósfera común: la del calor, la del verano; un entorno …
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