En el arte, desaparecida la tradición y sus reglas, incapazel mercado de deslindar el trigo de la paja, y con las críticasy las reflexiones estéticas, cuando resultan inteligibles, bajosospecha, los artistas andan perdidos a la hora de tasarla calidad de su quehacer y tampoco confían en unos colegasque, como ellos, empeñan la vanidad en el oficio.
Algunos no dudarían en calificar a los artistas de necioscharlatanes y hasta de sinvergüenzas, sobre todo cuandose enteran de que, ellos y sus críticos, justifican el pagode fortunas por objetos que encontramos en ferreterías.
El problema no son los artistas, sino la naturalezade sus …
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.