¿Cómo es posible hablar de fundamentalismo democrático cuando parecen términos tan contradictorios entre sí?
El fundamentalismo es de origen religioso, preconiza la interpretación literal de los textos sagrados y su estricto cumplimiento. Pero, por extensión, podemos aplicar el mismo calificativo a aquellas corrientes que pretenden aplicar de manera ortodoxa la doctrina de un partido político, y aun ejercer del mismo modo la acción pública. La democracia tiene sobre todo que ver con el triunfo de la razón y del positivismo científico pero, en nuestros días, se aparta con peligrosa insistencia de los senderos de la duda para revestirse de certezas …
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