En la sociedad norteamericana de los cincuenta, casi todos los hombres de clase media-alta llevan vidas similares: viven en urbanizaciones a las afueras de las ciudades, van cada día a trabajar en tren, visten trajes de corte parecido y, al llegar la noche, se relajan con la copa que les ha preparado su mujer. Se supone que no se puede pedir más a la vida.
Como Tom Rath, que también parece tenerlo todo: una bonita casa, tres hijos, una mujer que le quiere y un sueldo razonable. Sin embargo esa aparente fachada no logra aplacar su angustia: abducido por su …
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.