Los marineros creyeron que habían encontrado el Edén. Pero no era un Edén creado por Dios, sino por las manos de las mujeres...
«Un retrato fiel a África: [...] un hermoso laberinto de palabras.»
Trinidad de León-Sotelo, ABC
Abie vuelve a África para reclamar una herencia que su abuelo le legó al morir: los cafetales en los que solía jugar de niña en la aldea ancestral. Pero además le aguarda el caudal de un tesoro aún más grande, el de los recuerdos de sus tías, las hijas de cuatro de las once esposas de su abuelo, un rico patriarca guerrero. …
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.