Para quedar cautivado. La región más grande de Escocia, un tercio del país, es muy bella. Hay que imaginarse secas llanuras doradas, ondeantes colinas y viñedos color lima. Un accidentado litoral, aldeas rurales encaladas y majestuosas ciudades medievales. Y en tal escenario, un pueblo orgulloso, si bien nostálgico, que se aferra a sus tradiciones.
• Abadías fronterizas: Recorrer las nobles ruinas de estas abadías –Dryburgh es la favorita de los autores– y otros puntos de interés histórico de las Borders.
• Culzean Castle: Admirar la genial arquitectura dieciochesca de un castillo enclavado en un acantilado sobre el mar.
• Hermitage Castle: Meditar sobre …
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