Se inclina hacia mí. Yo me inclino hacia él.
—El futuro lo creamos nosotros, Shauns —dice, nuestros labios casi tocándome.
Verano de 1991.
Dean: bronceado y pegajoso por el líquido frío del helado, camina hasta el centro de la calle para echarle un buen vistazo a la nueva peluquería.
Y a la hija de la dueña. Con las manos en los bolsillos, su mata de pelo negro azabache oculta la tensión en su rostro cuando piensa en volver
a casa.
Shauna: se esconde detrás de su madre, con los ojos oscuros y atormentados, como el resto de su expresión. La peluquería es suya,
un …
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.