«Pensé que nunca me importarías y ahora me descubro pensando en ti a cada hora; anhelando besar tus labios; deseando que me digas que sin mí tampoco puedes vivir».
Beatriz Alborada recibe la petición de matrimonio de un hombre veinte años mayor que ella y de buena posición. Esa oferta es la más ventajosa de cuantas ha tenido y sabe que, aunque no lo ame, las circunstancias la obligan a aceptarlo. Resignada a ello, ve pasar los días hasta su boda.
El Marqués Jaime de Mondragó sufre un accidente en su viaje que lo obliga a permanecer en casa de …
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