La extorsión no es sólo una mancha en nuestro sistema. Es nuestro sistema. O, al menos, el peor compañero de viaje posible: uno que nos despoja a cada paso y nos sumerge en la incertidumbre.
La extorsión no es sólo una mancha en nuestro sistema. Es nuestro sistema. O, al menos, el peor compañero de viaje posible: uno que nos despoja a cada paso y nos sumerge en la incertidumbre.
En México, extorsiona el viene-viene para #cuidar# el coche, extorsiona el líder sindical al amenazar con huelgas a mansalva, extorsiona el burócrata que exige una #ayuda# para destrabar un trámite, …
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