Elba, la protagonista de este libro, es en sí misma un misterio; la evocación de su vida, de su infancia, de su familia y del que fue su amor platónico, nos lo irá velando y desvelando poco a poco.
«Y es que hay hombres que son como paisajes que no se cansa uno de admirar. Hay en ellos praderas y campos de trigo, miles de cambios de luz. Y nubes, grutas y cascadas. Todo eso en una solo cuerpo, en una mirada.»
Los ojos azules, casi transparentes, de Rita, la madre, y su costumbre de segar la hierba …
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