Verónica Franco llegó a ser la cortesana más cotizada de Venecia. Su fama atravesó las fronteras y los siglos, y llega hasta nuestros días.
Durante el esplendor del Cinquecento, Venecia era el puente entre Oriente y Occidente. La opulencia del imperio que construyeron mercaderes y navegantes convivía con la belleza del arte renacentista, la lujuria, el carnaval y la peste bubónica.
Por imposición paterna, Verónica estaba destinada a convertirse en la esposa diligente de un hombre de buena posición económica. Pero para ella no había otro amor que el de Marco Venier, tan vedado como el acceso al conocimiento, …
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