En la década de los sesenta, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, una guerrilla urbana nacida al calor de los primeros grupos de acción revolucionaria antiimperalista, puso en jaque a Uruguay con sus imaginativas tácticas —entre ellas, robos que tenían como objetivo informar a la población de actividades fraudulentas por parte de empresas e instituciones— y sentó las bases de muchos otros movimientos guerrilleros a lo largo y ancho de Occidente.
«Yo sigo siendo tupamaro, alguien que se rebela contra la injusticia. Nunca dejé de serlo», ha llegado a decir el expresidente de Uruguay y hoy casi icono pop Pepe Mujica. …
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