Un hombre muerto. Una caja fuerte abierta. Un banquero que se niega a presentar una denuncia de robo y quisiera que la investigación del homicidio fuese... lo más discreta posible.
En la entrada, los cuerpos sin vida del vigilante y los perros. En el estudio, la caja fuerte abierta. Y ante sí, el inspector Joel Franco tiene a Ramiro de Sá, presidente del respetabilísimo Banco Global, quien niega rotundamente que hayan robado en su casa e insta a los policías a marcharse cuanto antes.
¿Qué hacía un pasaporte de la antigua Unión Soviética en la caja fuerte de un discreto …
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