Todos tenemos un abecedario que llenar
Alemania, 1945. Aunque el campo de concentración de Gross-Rosen fue liberado, para Zofia Lederman las heridas que le dejó la guerra (tanto en su cuerpo como en su mente) no han sanado. Tres años antes, ella y su hermano menor, Abek, fueron los únicos integrantes de su familia a los que enviaron a la derecha; es decir, lejos de las cámaras de gas de Auschwitz-Birkenau. Todos los demás, sus padres, su abuela, su radiante tía, se fueron a la izquierda. Antes de que los nazis los separaran, los hermanos alcanzaron a hacerse una …
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.