Grady Dunbar ha heredado varias cosas de su padre. Una casa colonial en la meseta, todas las tierras hasta donde se pierde el horizonte y una pasión inconfesable por las negras, que viven en los barracones de la propiedad, como los antiguos esclavos de los Dunbar, de los cuales descienden.
Grady Dunbar tiene dos mujeres, aparte de la negra del barracón de esclavos. Mama Elsie, una madre más despótica que Atila y más amarga que la hiel. Y Lucyanne, una esposa que llora por los rincones porque no entiende por qué Grady Dunbar no consuma el matrimonio.
Pero el horizonte …
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