«Me llamo Gauss, tengo diez años (once en agosto, sí, soy Leo) y digo siempre la verdad. Es mi característica principal, mi marca de fábrica, mi bandera y -según mamá- mi peor defecto.»
Por su manía de decir siempre la verdad, Gauss se ha metido en más de un problema, sobre todo con su familia, cuya menor rareza es haber llamado a un niño con el apellido de un famoso matemático. Y en esa casa, aparentemente abierta e inconformista, Gauss se ha topado con un obstáculo que parece insalvable: nadie quiere hablar de su padre, a quien nunca conoció. Cada …
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.