En el ocaso de una sofocante noche de calor, la detective Erika Foster recibe una llamada para asistir a la escena de un crimen. La víctima, un doctor, es hallado ahorcado en su cama. Sus muñecas están atadas y se perciben sus abultados ojos a través de una bolsa de plástico atada por encima de su cabeza.
Pocos días después, otra víctima es encontrada muerta; la escena del crimen es exactamente igual. Mientras Erika Foster y su equipo comienzan a profundizar en la investigación, pronto descubren que se enfrentan a un calculador asesino en serie, que acecha a sus víctimas …
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