«El ensayista se entrega a las orillas: no intenta demostrar nada, apenas mostrar. El ensayo es la fuga de la tangente: rozar el globo y huir.»
Criatura híbrida, anfibia, el ensayo literario ha sido definido de muy distintas maneras. Célebremente, Alfonso Reyes lo llamó el centauro de los géneros, por considerarlo el hijo mestizo del arte y de la ciencia. Ortega y Gasset dijo que es la ciencia menos la prueba explícita. Chesterton compara al ensayo con un animal de este mundo: la serpiente. Como estos reptiles, los ensayos son de hábitos ondulantes, sutiles y seductores. Su estado casi líquido …
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.